Como se señalaba en el artículo anterior sobre juego on-line, en el panorama normativo aplicable en España adquiere especial relevancia la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego (“LRJ”). Y en esta Ley quedaban prohibidas en su redacción original las slots online (máquinas tragaperras online) y las apuestas cruzadas. Sin embargo, en 2014 se legalizan ambas, y su regulación se desarrolla mediante dos Órdenes Ministeriales:

  • Orden Ministerial HAP/1370/2014, de 25 de julio, por la que se aprueba la reglamentación básica del juego de máquinas de azar y
  • Orden HAP/1369/2014, de 25 de julio, por la que se aprueba la reglamentación básica de las apuestas cruzadas, y se modifican distintas órdenes ministeriales por las que se aprueba la reglamentación básica de determinados juegos.

Estas órdenes ministeriales encuentran su fundamentación jurídica en la exigencia de regulación previa que para el otorgamiento de las licencias singulares de cada tipo de juego establece el artículo 11 de la LRJ.

La regulación de estos nuevos juegos provocó gran interés en el sector del juego, con opiniones a favor de su legalización (de profesionales del sector online que esperaban esta regulación desde hace tiempo) y en contra (en general, del sector de juego presencial, que considera que perjudicará a la industria y que fomenta la ludopatía).

La Administración ha justificado la regulación atendiendo, entre otros motivos, a la importancia que este juego tiene para el consumidor y también su peso en la oferta ilegal. La propia Administración reconoce que el juego de slots ha sido considerado tradicionalmente como el de mayor riesgo de ludopatía, pero sostiene que, encauzándolo hacia el mercado regulado, mediante el fortalecimiento de la política de prevención y tratamiento de juego patológico, se logrará la meta principal, que no es otra que proteger al jugador.

En este sentido, la reglamentación introduce determinadas medidas relacionadas con la protección del jugador y con la voluntad de favorecer el juego responsable.

Slots online

En lo que respecta a las slots, dentro de las acciones preventivas más importantes que impone la normativa se encuentra la obligación del operador de poner en conocimiento del jugador el tiempo transcurrido y el importe gastado en cada sesión de juego mediante un aviso a través de la interfaz del juego. Este aviso se realizará en el intervalo de tiempo predeterminado por el participante al configurar la sesión de juego.

El operador debe facilitar al jugador la posibilidad de configurar previamente al inicio del juego el tiempo y la cantidad destinada a dicha sesión (además de la frecuencia del aviso sobre el tiempo transcurrido). Agotados el tiempo o la cantidad, la sesión finalizará automáticamente.

También como medida para fomentar el juego responsable, se permite únicamente la formación de botes progresivos, estos solo pueden ser progresivos (financiados íntegramente por las participaciones de los jugadores en el juego de que se trate) y en ningún caso garantizados (que son aquellos que tienen su origen en todo o en parte en los fondos propios del operador de juego o procedan de fuentes diferentes a las participaciones en el juego).

Apuestas cruzadas

Una apuesta cruzada es “la apuesta resultante de la casación de una oferta de apuesta a favor y de otra oferta de apuesta en contra, ambas emitidas por participantes, sobre un determinado evento y hecho apostable, en la que el operador de juego actúa únicamente como intermediario y garante de las cantidades arriesgadas entre los participantes en dichas apuestas”. Esta es la definición que ofrece el artículo 2 de la Orden reguladora de las apuestas cruzadas.

De forma más sencilla, las apuestas cruzadas (denominadas también “intercambio de apuestas” o “Betting Exchange”) consisten en apostar contra otro apostador y con las casas de apuestas como meras intermediarias. Esto es, un apostador lanza una apuesta y otro la acepta, semejante a una apuesta realizada entre amigos, pero con un sistema más complejo.

En el caso de las apuestas cruzadas un usuario crea una apuesta con una cuota determinada, a este usuario se le conoce como “layer”, y otro usuario la juega (denominado “back”).

Layer: apuesta una cantidad y con una cuota determinada.

Back: acepta esa apuesta y se la juega.

En todos los casos estas apuestas son en contra y es el propio usuario, el layer, el que pone la cuota que le parezca oportuno, por lo realiza la labor de las casas de apuestas. Por ello, es él quien debe hacer un cálculo de las posibilidades de cada contrincante con el objeto de ofrecer una cuota atractiva para que alguien la juegue, pero sin pasarse, ya que puede poner en riesgo mucho dinero. El layer elige el partido y siempre apuesta en contra del elegido por él. De esta forma, lo único que falta por hacer es que elija el máximo que permite apostar, y esperar a que alguien acepte la cuota.

Una vez una persona ha aceptado la apuesta, es decir, ya se ha encontrado un back, solo queda esperar al resultado del partido. Pues bien, en las apuestas cruzadas el que pone la apuesta (layer -apuesta en contra-) la gana si pierde o empata el equipo que había elegido. En el caso de que gane el equipo elegido, es el back es el que se lleva el dinero ya que fue él quien aceptó la apuesta sabiendo las condiciones.

Para que se entienda por completo el funcionamiento de las apuestas cruzadas, vamos a poner como ejemplo un partido de fútbol: Atlético de Madrid – Real Madrid, que parece que puede estar muy igualado. No hay favoritos claros, aunque es claro que el que juega en casa siempre tiene cuotas menores que el que juega fuera, y este es el caso. En una apuesta simple solo tendríamos que apostar la cantidad que queramos al resultado que se va a dar y, si el equipo elegido gana, nos llevamos de premio la multiplicación de la cuota por el dinero apostado.

Sin embargo, en las apuestas cruzadas no hay cuota de por sí, la cuota la pone el layer. Así, si un aficionado está realmente convencido de que va a ganar uno de los dos, puede calcular la cuota que fuera más positiva para él. Vamos a poner que Pedro, merengue hasta la médula, no tiene dudas que va a ganar el Real Madrid de Zidane en el Metropolitano, pero no le gustan las cuotas de las casas de apuestas, ya que cree que son demasiado bajas. Por ese motivo va a hacer una apuesta cruzada.

En este caso, como él cree que va a ganar el Real Madrid, y las apuestas cruzadas son en contra, Juan realiza esta apuesta:

Atlético de Madrid no gana, con una cuota de 6 y con un máximo para apostar de 50€.

Obviamente, no todo el mundo piensa que va a ganar el Real Madrid. De hecho, Natalia, colchonera acérrima, cree que va a ganar el Atlético de Simeone, y ve la oferta de Pedro. Le parece una cuota razonable, por lo que apuesta en contra de Pedro los 50 euros de máximo que ha establecido éste.

En este caso, como la cuota de Pedro es de 6 y lo que ha puesto Natalia son 50€, la casa de apuestas retendrá a Juan 300€ a la espera del resultado del partido.

Así, antes de empezar el partido estas son las diferentes opciones que se quedan abiertas:

  • Gana el Atlético: La apuesta la gana Natalia y, por tanto, se lleva los 300€ que la casa de apuestas había retenido a Juan, es decir, los 50€ que puso ella multiplicados por la cuota.
  • Gana el Real Madrid: Pedro gana la apuesta y se lleva los 50€ que había puesto Laura en la apuesta.
  • El partido acaba en empate: Pedro gana la apuesta y se lleva los 50€ que había puesto Natalia en la apuesta.

Las ventajas de las apuestas cruzadas son varias. En primer lugar, ofrecen libertad al usuario, puesto que éste no apuesta contra una casa de apuestas, y él mismo puede poner la cuota que le parezca oportuna. Además, los beneficios pueden ser infinitos, puesto que no hay límite de beneficios (de hecho, las casas de apuestas no bloquean cuentas aunque estas sean muy exitosas, como sí sucede con las apuestas que están controladas por las propias casas). Por tanto, existe una libertad total para el que pone la apuesta.

Además, existiendo libertad para el layer, no hay limitaciones en relación al dinero para apostar. El tope máximo lo pone el propio jugador (layer), aunque, por supuesto, deberá responder con el dinero del que dispone en su cuenta, por lo que solo podrá arriesgar el dinero que tenga en la cuenta de la casa de apuestas.

Pero no todo son ventajas, claro. De hecho, algunas de esas ventajas también entrañan ciertos inconvenientes. El elevado nivel de riesgo que se puede asumir en este tipo de apuestas hace que éstas enganchen más. A mayor riesgo, mayor beneficio si se gana, pero también más probabilidades de perder.

Por otro lado, las casas de apuestas, como es lógico, tienen que ganar algo por hacer la labor de intermediarias y asegurar los depósitos. Normalmente su beneficio consiste en quedarse con un porcentaje del premio para el ganador que suele ser del 5%. Decir igualmente que el jugador que vaya teniendo demasiado éxito, es probable que las casas de apuestas le empiecen a subir el porcentaje de comisión.

En el caso de las apuestas cruzadas, se prevé que iniciado el evento sobre el que realizar las ofertas de apuestas cruzadas, no podrán remitirse al operador ofertas de apuestas por importe superior al saldo de libre disposición de la cuenta del usuario en el momento de iniciarse el evento.

Entre las obligaciones del operador se comprenden la de conservar los programas de acontecimientos y eventos durante un período de al menos 6 años; facilitar al usuario antes de la realización de la primera oferta de apuesta, un tutorial explicativo sobre las apuestas cruzadas; e informar del eventual beneficio o riesgo de pérdida que el participante asuma según su oferta de apuesta, el histórico de apuestas del participante y comisiones del operador, entre otros.

 

Con todas estas medidas que se imponen a los slots online y apuestas cruzadas, ¿realmente serán suficientes para proteger a aquellos sectores más vulnerables?

 

Por Enrique Nieto Manibardo, Socio- Fundador de Nivolap Abogacia Digital y Legaltech y Abogado especialista en Derecho Informático.